La espera ocupada
Siempre he deseado cosas que están lejos de mi. Las he deseado con una intensidad obsesiva y de cuando en cuando logro acercarme a ellas de una forma u otra. Pero son momentos tan cortos, tan fugaces, que aunque he aprendido a extenderlas, a estirarlas para que duren lo mas posible retenidas en mi cabeza,inevitablemente terminan convirtiéndose otra vez en lo que casi todo el tiempo están convertidas. En una larga espera...
Así que ahora no quiero solo esperar. Ni puedo, de hecho. Debo hacer cosas mientras una pequeña rendija se vuelve a abrir y deje filtrarse de nuevo esa adictiva luz que parece tener un efecto resucitador en mis convicciones.
La espera se ha prolongado mucho, demasiado. Pero parece que yo no se hacer otra cosa que vivirla. No. Grita algo de mi, para mí, en mi interior. Esta vez, si has de tener que esperar otra vez, al menos puedes empezar por sembrar un árbol. Un árbol que crece lento, que está sólo, si, pero fuerte. Un árbol que no se vaya al carajo con la primera tormenta. Un árbol que parece que sólo espera allí a que su vida termine de pasar, pero que en realidad, esta limpiando el aire, buscando el agua, utilizando la luz...
Así que esto no ha de ser como siempre una simple espera. Haré de esto, una espera ocupada. Un árbol fuerte.

