martes, 19 de julio de 2016

La espera ocupada. Un arbol



La espera ocupada

Siempre he deseado cosas que están lejos de mi. Las he deseado con una intensidad obsesiva y de cuando en cuando logro acercarme a ellas de una forma u otra. Pero son momentos tan cortos, tan fugaces, que aunque he aprendido a extenderlas, a estirarlas para que duren lo mas posible retenidas en mi cabeza,inevitablemente terminan convirtiéndose otra vez en lo que casi todo el tiempo están convertidas. En una larga espera...

Así que ahora no quiero solo esperar. Ni puedo, de hecho. Debo hacer cosas mientras una pequeña rendija se vuelve a abrir y deje filtrarse de nuevo esa adictiva luz que parece tener un efecto resucitador en mis convicciones.

La espera se ha prolongado mucho, demasiado. Pero parece que yo no se hacer otra cosa que vivirla. No. Grita algo de mi, para mí, en mi interior. Esta vez, si has de tener que esperar otra vez, al menos puedes empezar por sembrar un árbol. Un árbol que crece lento, que está sólo, si, pero fuerte. Un árbol que no se vaya al carajo con la primera tormenta. Un árbol que parece que sólo espera allí a que su vida termine de pasar, pero que en realidad, esta limpiando el aire, buscando el agua, utilizando la luz...

Así que esto no ha de ser como siempre una simple espera. Haré de esto, una espera ocupada. Un árbol fuerte.

martes, 12 de julio de 2016

Solecito

Me llama así cuando aparezco un nuevo día, por el horizonte virtual, por la bocina del auricular. Cuando me materializo en el clérigo de un mundo plagado de criaturas oscuras donde estamos unidos por lo sagrado, por la eternidad.

Y me pregunto, si en verdad merezco tal seudónimo. Si en verdad ilumino el espacio inmenso a nuestro alrededor

Lo cierto es que entre la vasta cavidad de mis alrededores, en una cierta dirección que aunque móvil puedo encontrar fácilmente, se divisa una bella forma blanca, que es reflejo de mi mismo. Y que me sigue y me sigue, en el paso de los años… compañera a la distancia que no se pierde de vista por mucho tiempo. Es mi luna fiel. Más fiel que nadie, más fiel que yo mismo incluso. A quien amo con agradecimiento y callada pero intensa devoción.



Se que dije hace mucho que el amor no es un favor, pero eso no le impide el agradecimiento. Gracias por ser quien eres, conmigo.

No hay día que no piense en ti.