jueves, 29 de diciembre de 2016

San Luis Nocturno y Lluvioso 01 (RENATGEO IV)


De la atrasada RENATGEO. San Luis Nocturno y lluvioso. Las primeras 2 fotografías.


Alameda Central. Cae el anochecer en el centro histórico potosino. Las luces color ámbar de las farolas refulgen en los charcos de lluvia acumulados casi como en un performance cuántico (arriba). Cientos de transeúntes llegan hasta aquí para tomar los autobuses urbanos que como un pulpo multitentáculos se extiende en todas direcciones desde aquí a todos los rincones de San Luis Potosí Capital y zona conurbada (abajo) 




viernes, 16 de diciembre de 2016

Ragnarok Legends (by me)

(entrada creada desde el 1 de diciembre
 en otro espacio, que ya no existe más)


Como empiezo a creer que quizá nunca termine de escribir esto, mejor empiezo a dejar huellas de que una vez existió este 'mini' proyecto personal de auto-satisfacción literaria...




Leyendas del Ragnarok:

Akemi Vander Vaal, (la historia completa).
Ohan Yoto
Thonolan Esteyev/Heidenberg
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Good night (Intro)

Saga.- El libro de la madre Tierra.
Akemi, la hugelina
Luces pronterianas
Peregrinacion
Secreto en el bosque
Exilio
Un adiós
Reinserción
Naturaleza distinta
Libro enterrado
Akemi se adentra en el calabozo orco
Pirámide
De vuelta a Hugel
Intitulado
Sacerdotisa

Saga 2.- Libro de las olas
Nuevas reglas
Semilla en espera
Viaje a la isla calavera
Libro sumergido
Pelear a tu lado (Parte 1)
Pelear a tu lado (Parte 2)
Error de cálculo
Asencion y Castigo
Un hombre interviene ante el Consejo
Paginas escondidas
La bestia de muerte y destrucción
Olvidada
Cocomo Beach
Invasion al corazon de Midgard
Defensa (Parte 1)
Defensa (Parte 2)
Defensa (Parte final)
Contraataque
El espiritu del Rey  Anubis
Renacimiento

Saga 3. El libro de la rafaga de viento
Alta Sacerdotisa
El incidente con el Gran Señor de Payon
El secreto del viento
Aprendiendo juntas
Papuchiha
El corazon del hielo
Enseñame
Amatsu, la tierra  del destino
El hombre de Ayothaya (Parte 1)
El hombre de Ayothaya (Parte 2)
Sueño de una ballena
Melancolía en Hugel
El anillo de poder (Parte 1)
El anillo de poder (Parte 2)
Escandalo

Saga 4.- El libro del Sol abrasante
Gonryun, un paraiso en las nubes
La flor roja
El Palacio del Gran general de la Isla Tortuga
Obsesión
El límite de tus propias fuerzas
Cuando llegues de noche...
Akemi vs Ohan
El escudo escarlata
Héroe

Saga 5.- El libro de los Muertos
El demonio bajo la torre de los elfos
Akemi sobrevive al ataque de Doppelganger
Recuperarse
"Busca un poder antiguo oculto en Glast Heim..."
Ala norte: El prisionero de Culvert
Ala suroeste: viento fantasmal (sujeto a cambios en el título)
Corrupcion en Chivalry
La epopeya que destruyo al Imperio
Glast Heim. El ala central del Señor de la Oscuridad
El libro de los Muertos
Nace una leyenda
Alta Sacerdotisa de Batalla
Medias hermanas
La posicion prohibida
Reencuentro con el hombre de Ayothaya
Boda en Lutie
Una casa junto al mar
Mision secreta
Conspiracion en Rachel: El Santuario de Freya
Vacaciones de verano
La isla innombrable
Thonolan, un nuevo aliado
Tres luces en el Santuario
Necromancer
Serena luz de luna
Perseguida
Serena y Thonolan  derrotan a Doppleganger
Por siempre a tu lado


Saga 6.- Promesa bíblica Vol. 1
Un extraño sentir
La desaparicion de Serena Motoharu
Sigrdrifa
Agonía
Travesia del hombre de Ayothaya por el Templo de Odin en busca de la lágrima divina
Quedate conmigo
La valkirya en mí
Amenaza
Protegiendo a Kenta
Thonoln vs Sekhmet
Un rayo de esperanza (La promesa de Taiko)

Saga Final.- Promesa bíblica Vol. 2
El gremio de los Angeles de la destrucción
Viaje al Dicastes
La defensa de Port Malaya
El anuncio Cryptura
Conociendo a mamá
Arzobispa Akemi Vander Vaal
El paso de los largos años.
Nunca sin ti.
Adios, mi amor.

F I N


Poema académico

(entrada creada desde el 24 de noviembre en otro espacio, que ya no existe más)

Me diluyo
en las aguas del deber
en la modernidad
líquida de Bauman
en la complejidad
de Edgar Morín.
Siento me hundo en un mar
que parece no tiene fin

Y allí,
estresado, cansado, hastiado
sin embargo,
me reinvento
una tarde de fin de semana invernal

Un cruce de estantes,
cien citas
y el silencio tranquilizante
de un manso rincón
de la universidad

No hay pero que valga
ni prórroga para esta paz.
Sólo una rubrica
y el paso del tiempo...
Sólo un millón
de letras
Bibliografía eterna y sugerida
de un ‘quizá’ sinodal.



Renato Alemán

Khuniano

(entrada creada desde el 18 de noviembre, en otro espacio, que ya no existe más)

En la vida uno cambia mucho mas de lo que cree en realidad. Basta hacer un ejercicio como el siguiente para corroborarlo:


  • Recuerdo como cuando era niño creía al pie de la letra lo que decían mis padres
  • Cuando creía que cumplir veinte años estaba extremadamente lejísimos (ahora tengo 33)
  • Que cuando fuera grande, sería paleontólogo, luego abogado (o lo que sea que usara un traje), luego creí que me convertiría en  futbolista, guía de turistas, científico...intérprete de japonés.... y acabé siendo pedagogo.
  • Recuerdo cuando creí que amaría a una sola mujer en toda mi vida y cuando crei que ella haría lo mismo
  • Cuando creí que vivir sólo, era fácil
  • Que podría correr un maratón cuando me lo propusiera (ese lo sigo creyendo, ¡qué bobo!)
  • Que podía llegar a leer tanto que hubiera pocas cosas de las que no conociera algo.
  • Que podría desvelarme tanto como yo quisiera a pesar del paso de los años.
  • Que yo era en realidad un japonés reencarnado en un mexicano (ese también aun lo creo)
  • Que la vida daba revanchas y luego, que no las daba...
  • Recuerdo cuando creía que era fácil convencer a las personas sobre mi punto de vista (mm...veo que no recuerdo tantas cosas como lo hice ayer por la noche cuando ideé esta entrada. Asi que las agregaré después, cuando las recuerde)


El punto es que cuando uno se va dando cuenta de que estaba equivocado, o de que las cosas salen de un modo distinto a lo previsto...vaya!, cuando aprendes, uno va cambiando. Y deja de ser el que era antes, a la vez que es el mismo. Este cambio de paradigma te va transformando. Adquieres una nueva visión del mundo y de cómo opera, según Khun. Ya 'herejando' un poco, diré que las cosas que no van cambiando de ti, son aquellas que quizá nunca cambies, lo que es tu verdadera esencia, lo que recuerdan los que se han alejado de  ti, porque eso siempre eras, para todos, en todo momento. Ese yo esencial, es quizá tu alma. Es tu verdadero ser. Me pregunto si con el suficiente estimulo, esto pudiera cambiar también.


Nota: no, no soy el de la foto (brincos diera), sólo la puse porque yo quería ser paleontólogo cuando era niño. Era mucho mas prometedor en ese entonces.

Reinicio...3...2...1 Todo empieza con una canción

Tenía un libro viejito llamado Historia de los premios Nobel de Literatura. Allí venían las biografías de los galardonados (hasta la fecha de su publicación, obviamente, y que sólo llegaba hasta 1989, creo) y al final de la biografía una sección llamada fragmento seleccionado del autor, donde ponían una partecita de alguna de sus obras. Aquí no hay nobeles, pero si fragmentos de cosas que forman parte de mí, de cosas que he recogido del mundo y me las he llevado conmigo…

Hoy, una canción que marcó el fin de una etapa hace unos…¿diez meses? y empezó con otra, que aunque se volvió difícil unos meses después y aun lo es, se que terminará bien.

Pocas canciones cantan con tanto sentimiento a su tierra natal como ésta. Y aunque no sepan ni pizca de japonés, sé que les ha llegado a muchos amigos y parientes míos.


18teen, de Masaharu Fukuyama
Fragmento seleccionado:
Ano hi kono machi wo aishi
Ano hi kono machi ni kunda
Tabidatsu eki no homu de

Aquel día amé esta ciudad
Aquel día odié esta ciudad
En el anden de la estación
el día de mi partida…
(3:51)



martes, 19 de julio de 2016

La espera ocupada. Un arbol



La espera ocupada

Siempre he deseado cosas que están lejos de mi. Las he deseado con una intensidad obsesiva y de cuando en cuando logro acercarme a ellas de una forma u otra. Pero son momentos tan cortos, tan fugaces, que aunque he aprendido a extenderlas, a estirarlas para que duren lo mas posible retenidas en mi cabeza,inevitablemente terminan convirtiéndose otra vez en lo que casi todo el tiempo están convertidas. En una larga espera...

Así que ahora no quiero solo esperar. Ni puedo, de hecho. Debo hacer cosas mientras una pequeña rendija se vuelve a abrir y deje filtrarse de nuevo esa adictiva luz que parece tener un efecto resucitador en mis convicciones.

La espera se ha prolongado mucho, demasiado. Pero parece que yo no se hacer otra cosa que vivirla. No. Grita algo de mi, para mí, en mi interior. Esta vez, si has de tener que esperar otra vez, al menos puedes empezar por sembrar un árbol. Un árbol que crece lento, que está sólo, si, pero fuerte. Un árbol que no se vaya al carajo con la primera tormenta. Un árbol que parece que sólo espera allí a que su vida termine de pasar, pero que en realidad, esta limpiando el aire, buscando el agua, utilizando la luz...

Así que esto no ha de ser como siempre una simple espera. Haré de esto, una espera ocupada. Un árbol fuerte.

martes, 12 de julio de 2016

Solecito

Me llama así cuando aparezco un nuevo día, por el horizonte virtual, por la bocina del auricular. Cuando me materializo en el clérigo de un mundo plagado de criaturas oscuras donde estamos unidos por lo sagrado, por la eternidad.

Y me pregunto, si en verdad merezco tal seudónimo. Si en verdad ilumino el espacio inmenso a nuestro alrededor

Lo cierto es que entre la vasta cavidad de mis alrededores, en una cierta dirección que aunque móvil puedo encontrar fácilmente, se divisa una bella forma blanca, que es reflejo de mi mismo. Y que me sigue y me sigue, en el paso de los años… compañera a la distancia que no se pierde de vista por mucho tiempo. Es mi luna fiel. Más fiel que nadie, más fiel que yo mismo incluso. A quien amo con agradecimiento y callada pero intensa devoción.



Se que dije hace mucho que el amor no es un favor, pero eso no le impide el agradecimiento. Gracias por ser quien eres, conmigo.

No hay día que no piense en ti.

jueves, 21 de abril de 2016

lunes, 14 de marzo de 2016

Pensar en ti.



De pronto, tu presencia se traga mis palabras, sella mis labios y mi pluma, paraliza mis ideas. Me impone tu recuerdo, físico, con todas sus sensaciones. Y ya no puedo hacer otra cosa que pensar en ti, y en que quiero que estés aquí, en estar allí, contigo, conmigo...

Mirar tus fotografías me da un respiro. Verme junto a ti, otro poco.

Ese calor del subterráneo con sus flujos de gente yendo y viniendo en todas direcciones arropa mi memoria. Sentirme sentado a tu lado o sujetado del un tubo para pasajeros con tu rostro cerca. Eso me persigue, Y la necesidad imperiosa de sentir la humedad de tus labios, la suavidad de tu piel, el intempestivo deseo de fundirme contigo y sentirme otra vez...




viernes, 1 de enero de 2016

Hasta la raíz

En casa tengo un jardin pequeño en la parte trasera. Apenas unos 3 metros y medio por tres. No tiene mucho de existencia. Previamente era un area de suelo muerta que fue rellenada con escombro triturado y arena. Con el paso del tiempo fuimos sustituyendo ocasionalmente ese guijarro con tierra mas o menos limpia de los  alrededores de la colonia, de tal manera que pudiese hacerse algo en ella.

Y sembramos pasto allí. Estuvo muy verde un tiempo y ahora con el invierno empezó a resentirse. Como es un área para la que tengo algunos proyectos, principalmente como área de juego para mi hijo, decidí, desde hace un par de semanas empezar a cuidarla. La verdad es que nunca lo había hecho. Habíamos puesto el pasto y mi madre frecuentemente hace algunos movimientos por aquí y por allá, pero yo nunca moví un dedo. Durante años, he aprendido algunas cosas relacionadas con el uso y cuidado del suelo. He leído algunos que otros artículos de divulgación sobre el desarrollo de ecotecnologías, de control de plagas en entornos agrícolas,  sobre bacterias que habitan en el suelo, hongos y sus procesos de descomposición de la materia orgánica y otros temas relacionados. Siempre me ha parecido interesante y los leo con placer. Pero, como ya lo he dicho antes, estoy en la necesidad de aprender de la práctica y ya no solamente de lo teórico. Es lo que uno de mis profesores de la universidad llamaría, "praxis" o práctica reflexiva.  Por supuesto no soy un científico del suelo pero he empezado a remover la tierra y los desechos de césped secos para permitir al pasto aun verde encontrar nuevas direcciones de crecimiento. También fui unas calles al norte por mas tierra para reemplazar tierra arenosa y resané algunos desniveles ocasionados por la erosión. Apelmacé, regué, palmoteé. Jalé con el rastrillo los restos. Haciendo todas esas cosas recordé el jardín de Karina en algún momento. Lo que se alcanzaba a ver de él en las fotografías que me mandaba. Las cebollas ya han hecho crecer sus tallos verdes hacia el exterior y las plantas de jitomates abarcan ya un buen espacio, asomando pequeñas florecillas amarillas. Y es que también hemos empezado a cultivar. Me ha parecido agradable. Es verdad: aprendes de verdad haciendo. ¿Cómo no empecé todo esto desde hace años? , ¿en que momento uno se cierra al mundo habiendo tantas cosas en qué ocuparse?


Para el futuro tengo contemplado rellenar las orillas con piedra ovalada blanca (ni siquiera sé cómo se llama) del jardín y, si la economía (o el ingenio) lo permiten, instalar una fuente e iluminación. Sería un buen espacio para leer. Me gustaría leer varias cosas que tengo pendientes desde hace mucho tiempo como los libros de Asimov, o títulos nuevos a los que les he echado el ojo en mis últimas visitas a las librerías. Incluso me ha tentado fuertemente en las últimas veces la idea de adquirir material de lectura en inglés.

Yo también he de ocultarme tras la montaña, y aunque este pequeño jardín no sea un campo lleno de verde caña, siento que va bien mi catarsis, ¿no?